Adiós a la flacidez del cuello

Sepa como minimizar la indeseada papada por debajo del mentón.

Con el paso de los años, las arrugas y la flacidez de la piel se quedan aún más acentuadas y las mujeres, aún más preocupadas por disfrazar los temidos signos del envejecimiento. El cuello es una de las zonas del cuerpo que más revela la edad de cada persona. Aún así, las marcas pueden ser amenizadas con tratamientos dermatológicos y cirugías.

El dermatólogo Marco Antonio de Oliveira, miembro de la Sociedad Brasileña de Dermatología, explica que a partir de los 30 años el cuello comienza a mostrar aumento de pliegues y, a partir de entonces, la flacidez progresa.

“La papada resulta de la flacidez de la piel, causada por el avance de la edad, y sobre todo por el exceso de sol. El efecto “acordeón” – engordar y adelgazar constantemente – es otra causa de flacidez en la región, pues que provoca la acumulación y la pérdida de grasa en el área del cuello “, dice. El dermatólogo explica que es necesario buscar orientación médica para establecer un peso ideal.
Pero si las marcas todavía no son muy acentuadas es posible hacer la prevención. “Evitar la exposición solar intensa entre 10 y 16 horas y usar protector solar asociado con hidratantes, es decir, son buenas prácticas para prevenir la papada. Esas acciones actúan previniendo la degeneración de las fibras colágenas y elásticas de la piel del cuello, retrasando el efecto de la flacidez,”, dice el dermatólogo.

A pesar de los cuidados, hay factores que no están bajo nuestro control, como la susceptibilidad genética de algunas personas. En tales casos, las mujeres necesitan tener cuidados redoblados y pueden recurrir a las vitaminas A, C y E, antioxidantes poderosos, que ayudan a estimular la renovación celular.

Tratamientos
¿La prevención ya nada resuelve en su caso? Entonces, hay que recurrir a los tratamientos cosméticos. Conozca a algunos de ellos:

De acuerdo con el dermatólogo una vez instalado el problema, láseres como luz intensa pulsada, laser fraccionado de CO2, radiofrecuencia e infrarrojos, así como los peelings, ofrecen resultados sorprendentes. El láser fraccionado de CO2, por ejemplo, penetra profundamente en la piel. Este hecho provoca una inflamación controlada, que, durante el proceso de cicatrización, se completa con la formación intensa de colágeno, dejando la piel mucho más uniforme.

Rellenos con ácido hialurónico y ácido poli láctico también son opciones para dejar el cuello con un aspecto tan jovial como el rostro. “El infrarrojo y el láser fraccionado son las grandes estrellas para el rejuvenecimiento cervical. La ventaja del infrarrojo es que no requiere de la privación de sol post-tratamiento, actuando en la flacidez. Ya el láser fraccionado trata la flacidez, manchas y pequeñas venas”, resalta el dermatólogo.

Si la flacidez ya se encuentra en una fase avanzada, el camino es recurrir a la cirugía plástica. El lifting es un método muy eficiente, pero antes de la cirugía el cigarro debe ser eliminado de la vida del paciente y se debe hacer una dieta rica en vegetales y líquidos es esencial. El post-quirúrgico requiere mucho cuidado: todos los movimientos del cuello debe hacerse con precaución; después de dos semanas se debe hacer los drenajes linfáticos, y el sueño, durante las primeras semanas, debe de ser con la cara hacia arriba.

Independientemente del método que se utilice, la orientación y acompañamiento de un médico de confianza son primordiales para garantizar su salud y bienestar.

Crédito:
Dermatologista Marco Antônio de Oliveira
www.marcoantoniodeoliveira.com.br