Las malas villanas

Basta decir el nombre y ya causa temor: las arrugas profundas son aquellas que no desaparecen al estirarse la piel. Cuando llegan a esta etapa es una señal de que el proceso de envejecimiento de la piel está avanzado. Clasificadas como ‘rítides’, las arrugas profundas se pueden distinguir fácilmente de las superficiales, que son poco profundas y desaparecen cuando se estira la piel.

A pesar de ser una etapa avanzada de las arrugas, no existe una edad fija para su aparición. El dermatólogo Érico Pampado Di Santis dice que son más frecuentes después de la cuarta década de la vida, sin embargo, cuando las personas se exponen demasiado al sol o fuman mucho, las villanas pueden surgir en la segunda década.

“Estos hábitos son los grandes causantes del envejecimiento cutáneo. Los movimientos repetitivos, como los que hacemos cuando nos expresamos, en patas de gallo cuando sonreímos o arrugas horizontales en la frente cuando nos asustamos son ejemplos que, si no se tratan, también terminan por fracturar el colágeno, resultando en arrugas profundas y fijas” explica Érico.

El problema ocurre cuando el cambio llega a la dermis (la capa intermedia de la piel), que está por debajo de la epidermis, región en la que se encuentran el colágeno y la capa elástica. Cuando estas capas se desestructuran, forman las arrugas profundas.

Hay maneras de mitigar y retrasar la aparición de las arrugas profundas. “Protector solar y una buena alimentación para combatir los radicales libres y la oxidación son bienvenidos”, afirma el dermatólogo. Sin embargo, no existe una solución que evite las arrugas de forma definitiva. Así que la solución son los tratamientos dermatológicos, y los más recomendados por los expertos son aquellos menos invasivos. Conózcalos:

Sustancias de Relleno: las villanas pueden rellenarse con ácido hialurónico, un producto que el cuerpo absorbe y dura en el organismo cerca de un año. El procedimiento se realiza a través de aplicaciones en las regiones indicadas y por lo general no necesita anestesia, porque es rápido y bien tolerado. Si el paciente lo prefiere, se puede optar por una crema anestésica.

Toxina Botulínica A: el producto se inyecta en la zona afectada (por ejemplo, la frente, alrededor de los ojos, entre las cejas, el cuello y el mentón y el resultado es el bloqueo de la liberación de la acetilcolina – un neurotransmisor responsable de transmitir mensajes desde el cerebro hasta el músculo. Este proceso relaja el movimiento muscular y previene nuevas contracciones, hecho que impide la agravación de las arrugas profundas.

Drenaje linfático: se trata de masajes en la región donde las arrugas son evidentes. Los movimientos realizados a mano o con equipos, mejoran la condición del líquido que circula en los vasos linfáticos y por lo tanto reducen la retención de líquido y activan el metabolismo. Este tratamiento puede complementar la acción de los rellenos, sin embargo, su efecto no es duradero.