Para no perder la memoria

La memoria es responsable por adquirir, almacenar y recuperar informaciones y, debido al proceso natural de envejecimiento, acontece su pérdida, el famoso olvido. Esto se debe a que, de acuerdo con la neuróloga Carla Jevoux , miembro de la Academia Brasileña de Neurología, con la edad avanzada hay menos disponibilidad de memoria y cambios en el pensamiento y en el razonamiento.

Como los músculos, la memoria también precisa ser ejercitada para se mantener en forma. Hemos planteado algunas medidas que pueden ayudar a prevenir la pérdida de la memoria.

Ejercitar el cerebro
Ejercitar el cerebro es una de las maneras más simples. “Las personas con actividad intelectual intensa estimulan la formación de puntos de contacto que permiten que las neuronas se comuniquen unas con las otras. De ese modo, es correcto pensar cuanto más estímulos, mayor cantidad de memoria nueva se almacena. “Así que leer, ver televisión, charlar, discutir, noticias, el estudio de la música ejercitan el cerebro y lo convierte en más rico, de acuerdo con la neuróloga Valeria Bahía, también miembro de la Academia Brasileña de Neurología.

Practicar ejercicios físicos
Ejercicio físico no ayuda solamente a la pérdida de peso. La actividad regular aumenta la oxigenación cerebral y mejora otras enfermedades que pueden comprometer la memoria, como la hipertensión arterial, la diabetes y los cambios del colesterol. Esa práctica lleva al aumento de la oxigenación cerebral lo que contribuye para la mejoría de las funciones cognitivas, como también disminuye y/o retrasa el ritmo de los disturbios que ocurren en los procesos cognitivos.

“Diversos estudios comprueban que la actividad física regular contribuye para mejorar las funciones cognitivas en pacientes con demencia, preferencialmente asociada a la estimulación cognitiva. Sin embargo, no se sabe exactamente el tipo e intensidad de la actividad física necesaria para producir beneficios en el funcionamiento cognitivo”, explica la doctora Carla. Y Valéria completa: “el beneficio es tan grande en relación a la falla de memoria, como para prevención contra el estrés y para incrementar el control de los factores de riesgo de las enfermedades vasculares”.

Dar adiós a los cigarros
Parar de fumar es otra manera de ayudar a preservar la memoria, pues que puede mejorar las enfermedades que comprometen la microcirculación como la hipertensión arterial y la diabetes.

Controlar la diabetes
Las personas con sobrepeso tienen una tendencia a desarrollar diabetes tipo 2, una enfermedad que causa resistencia a la insulina. Su ausencia conduce a una falta de energía en el cuerpo y por lo tanto las neuronas se quedan débiles y pueden producirse fallos en la memoria. Así que mantente lo más lejos de la enfermedad.

Créditos
Neuróloga Carla Jevoux
www.carlajevoux.com.br
Neuróloga Valéria Bahia
www.abneuro.org