Programe su belleza

La salud de la piel se determina por medio de dos factores: la genética y el medio ambiente. Existe la posibilidad de controlar principalmente el envejecimiento causado por el medio ambiente, es decir, exceso de exposición al sol, la polución, el tabaquismo y otros. Ya que los efectos del sol son acumulativos y aparecen generalmente después de los 40 o 50 años, lo ideal es usar protector solar desde la infancia. Actitudes como ésta, sumadas al hecho de evitar la exposición excesiva a los rayos solares son las principales medidas que deben adoptarse para prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, la aparición de manchas y arrugas, y en especial, el cáncer de piel.

“Después de los 30 años, la mujer puede disfrutar de algunos de los tratamientos para mantener la lozanía de la piel y prevenir el envejecimiento, tales como el uso de cremas caseras, peelings y láseres. Lo importante es no esperar que el envejecimiento del cutis quede muy pronunciado, ya que en este caso hay que utilizar tratamientos más agresivos e invasivos para mejorar la calidad de la piel “, dice Silvia Takawa, médica, con un posgrado en dermatología.

Una importante conducta para ayudar en la identificación de problemas es la visita periódica al dermatólogo. Lo ideal es consultarse con el experto, al menos, una vez al año para evaluar principalmente las manchas que pueden aparecer y programar el tratamiento de posibles arrugas, flacidez y pérdida de lozanía de la piel.

Según Silvia, si una mujer tiene esa actitud y si los procedimientos están bien indicados y planificados, los beneficios serán aparentes. “Esto hace que usted obtenga toda la ventaja del tratamiento, con un mejor resultado estético, evitando los posibles efectos indeseados”, afirma. Y hablando de problemas indeseados, no dejes que las arrugas aparezcan para empezar a preocuparse. No hay que esperar la aparición, pues que cuando ellas se instalan, el tratamiento puede ser aún más difícil e invasivo. Las personas que tienen expresiones faciales muy fuertes, o que tienen una tendencia a formar arrugas de expresión, se les indica la aplicación de la toxina botulínica. Lo ideal sería que esta aplicación se llevara a cabo antes de que el “enemigo” se instalara.

“También podemos hacer tratamientos sencillos que no sólo traen lozanía a la piel, como también previenen el envejecimiento prematuro y la aparición de arrugas y surcos. Los tratamientos preventivos, a los primeros signos de envejecimiento, son menos invasivos, más simples y dejan una apariencia siempre juvenil “, finaliza la dermatóloga, destacando el hecho de que la planificación del tratamiento de belleza aumenta las posibilidades de eliminar las características que molestan a la mujer.