¿Sabe usted todo sobre la hepatitis?

Descubra las diferentes características de las hepatitis A, B y C, y sepa cómo evitar la enfermedad

Todo el mundo ha oído hablar de la hepatitis, pero pocos saben cómo distinguir entre los tipos de la enfermedad existentes y el daño que causan a la salud. Para comenzar, usted necesita entender mejor lo que es la patología: enfermedad que afecta directamente el hígado por un virus que se apodera del cuerpo celular y empieza a reproducirse, causando la inflamación del órgano.

Existen siete tipos de la enfermedad: A, B, C, D, E, F y G, cada uno causado por un virus diferente. Sin embargo, de acuerdo a la infectóloga Paula Tuma, médica de la UNIFIESP (Universidad Federal de Sao Paulo), los más comunes y frecuentes son los tipos A, B y C.

Hepatitis A
La infectóloga Marina Volpe Arnoni, doctora de los hospitales paulistanos Darcy Vargas y Santa Casa, dice que la enfermedad puede ser transmitida vía oral-fecal y por medio de contaminación del agua y alimentos. De acuerdo con la doctora, los síntomas más comunes de la hepatitis A son ojos amarillados, cambio en el color de la orina (esta se queda más oscura) y en los excrementos (estas son más blanquecinas), fiebre, náusea y vómito. “Se trata de una enfermedad contagiosa y existe un período mayor de transmisión, entre el día 10 y el día 15 después de detectada la hepatitis. No hay un tratamiento específico, generalmente el paciente se queda de reposo y el propio cuerpo responde a los síntomas”, explica. Importante resaltar que, una vez que usted presentó La enfermedad, su cuerpo estará inmune al virus a lo largo de la vida. Generalmente, quien tuvo este tipo de hepatitis presenta cuadros rápidos y leves, sin embargo, hay casos más graves que se caracterizan en la denominada hepatitis A fulminante. “Esto significa que el paciente tendrá una insuficiencia hepática: el hígado inflamado sólo empeorará y, en algunos casos más raros, existe la necesidad de trasplante del órgano”, afirma Marina.

Hepatitis B y C
La transmisión de la hepatitis B y C se realiza por contacto sexual, a través de la sangre (tatuajes, transfusión, uso de drogas) y en el embarazo. Según la doctora Paula, estos son los casos más peligrosos de la hepatitis, ya que no presentan síntomas, sólo se detecta por medio de exámenes específicos y pueden tornarse crónicos. “El acompañamiento y tratamiento son esenciales en dichos casos, ya que el paciente podrá tener cáncer en el hígado y cirrosis hepática, con necesidad de trasplante del órgano”, dijo. Los tratamientos para las hepatitis B y C se realizan con medicamento moderador de la inmunidad, que permite controlar la inflamación en el hígado, con medicamentos anti-virales, con uso por tiempo prolongado.

Cuidados
La infectóloga Marina dice que la realización de exámenes preventivos son esenciales para detectar la enfermedad e iniciar su tratamiento cuanto antes. “El paciente puede solicitar el examen de sangre con su médico, en consultas ginecológicas de rutina y en puestos de asesoramientos médicos, autorizados por los órganismos municipales”, dice.
Otra sugerencia importante es tener en cuenta que los Gobiernos de los Estados hacen campañas de prevención contra la hepatitis B. Ellos tienen disponibles las vacunas para los recién-nacidos, para las personas hasta los 19 años y para los profesionales del área de la salud. Para la hepatitis A sólo existen vacunas en las clínicas privadas y para el virus de la hepatitis C aún no existen vacunas.