El síndrome de pánico, una enfermedad alarmante

Sepa más sobre la enfermedad que causa miedo y pavor en momentos jamás esperados.

La vida moderna hace que las personas tengan un ritmo de vida cada día más arduo. La presión por los resultados, las tareas que deben cumplirse y la sensación conocida de “tengo que ser bueno en eso” puede causar un desequilibrio en la salud mental de las personas. Uno de los trastornos más comunes es el síndrome de pánico; un trastorno que genera miedo y la angustia y es caracterizado por crisis espontáneas y con un fuerte sentimiento de temor y desesperación. Esta enfermedad afecta principalmente a personas de edades entre 20 y 50 años.

Causas

La enfermedad, según el Dr. Rubens Pitliuk, neuropsiquiatra en el Hospital Albert Einstein, no está asociada con personalidad fuerte o débil, o con el hecho de que una persona sea o no valiente. Según él, la causa más común es la psicológica: “una reacción al estrés o a una situación difícil, cuya solución sea igualmente difícil, que puede ser profesional, afectiva, financiera, de salud, entre otras”.

En tales casos, el neuropsiquiatra explica que las personas con la enfermedad comienzan a tener pensamientos recurrentes que no les salen de la cabeza. Ellas suelen pensar, por ejemplo, que sufren de enfermedades graves (incluso cuando los exámenes médicos se muestran totalmente normales), o pueden hacer daño a sí mismas o a las otras personas. “Pueden ocurrir pensamientos que el paciente sabe que no tienen sentido, pero no consiguen expulsarlos de su cabeza. Técnicamente hablando, son los pensamientos obsesivos, que son parte del cuadro clínico de la enfermedad”, explica.

Otro temor muy común es el de “volver al sentir miedo.” A menudo, la sencilla idea de subirse a un avión o pasar al lado de un abismo puede desencadenar la crisis. Algunas personas van a un cine, a un teatro o restaurante y tratan de sentarse cerca de la salida; algunos no cierran la puerta cuando van al baño, siempre con la intención de salir con facilidad en caso de que vengar a sentirse mal. También hay los factores físicos, donde los cambios en el cuerpo causados por medicamentos, enfermedades físicas o el abuso del alcohol y las drogas pueden llevar al síndrome de pánico. Entre los síntomas más comunes en el cuerpo se identifican los siguientes: taquicardia, sudoración, dificultad para respirar, temblores, debilidad en las piernas, las olas de frío o calor y mareos. Además, cuenta Pitliuk que la gente puede tener la sensación de que el ambiente es extraño, que la persona “no está allí” (esto se llama desrealización), que se va a desmayar o tener un infarto. “Algunos pacientes pueden presentar diarreas intensas en ciertas situaciones, mientras que otros tienen todos los síntomas de laberintitis”.

Tratamiento

La buena noticia es que la enfermedad es curable. El tratamiento clínico se lleva a cabo con antidepresivos, capaces de bloquear los ataques de pánico, revertiendo sus consecuencias y permitiendo retomar las actividades normales del paciente. El neuropsiquiatra añade: “Es importante tratar la ansiedad y las fobias de antemano. En esta fase, el tratamiento más efectivo es una combinación de medicamentos con la psicoterapia. “Por otra parte, la práctica de yoga, meditación y masajes de relajamiento ayudan a aliviar el estrés y la presión.

Si usted vive con alguien que sufre de este mal y quiere saber ¿cuál es lo mejor medicamento?: De a ella toda su atención, afecto y amor y siempre tenga en cuenta que estos individuos necesitan su apoyo para superar esta enfermedad.

Créditos:
Doctor Rubens Pitliuk, neuropsiquiatra del Hospital Albert Einstein, creador del sitio web.www.mentalhelp.com