Importancia de la fotoprotección

importancia-de-la-fotoproteccionEl sol es la fuente de energía vital que ha permitido el desarrollo de todas las formas de vida sobre la Tierra. La mayoría de las especies de mamíferos necesitan el estímulo del sol para producir la vitamina D en la piel, indispensable para el crecimiento y el metabolismo.

La exposición al sol produce una liberación de endorfinas (hormonas del bienestar) y envía señales al cerebro para mantener el ritmo de sueño y vigilia. Sin embargo, el sol también tiene su lado oscuro: además de la luz visible, el sol emite rayos ultravioleta A (UVA), B (UVB), C (UVC) e infrarrojos (IR).

Los rayos ultravioleta penetran en la piel y dañan los genes de las células, produciendo mutaciones irreversibles. Cuando estas alteraciones no son reparadas apropiadamente, las células degeneran y forman tumores malignos. La radiación solar no sólo genera cáncer de piel, sino que también daña la piel de otras formas. La piel con exceso de sol pierde elasticidad al perder el colágeno, se torna más áspera y gruesa por la aparición de las queratosis solares y se cubre con manchas y vasos capilares dilatados. Este proceso se conoce como fotoenvejecimiento.

La piel con signos de envejecimiento ha sufrido la agresión de los rayos ultravioleta durante muchos años. La exposición intensa al sol favorece la liberación de sustancias dañinas en la propia piel: son los fenómenos oxidativos que terminan dañando la estructura de la piel. Desde hace más de tres décadas, se han estado desarrollando distintas estrategias para evitar, frenar y revertir los signos del fotoenvejecimiento. Los protectores solares son la herramienta más poderosa para prevenir el daño. Deben usarse productos de alta calidad con altos niveles de protección (Factor de Protección Solar o FPS > 30). De todas formas, el mejor consejo sigue siendo exponerse poco al sol, evitando el horario del mediodía, buscando la sombra y cubriéndose con sombreros y ropa apropiados.

Los retinoides son medicamentos que ayudan a frenar o revertir los cambios degenerativos de la piel que han sido ocasionados por el sol. La tretinoína o ácido retinoico y el adapalene son utilizados frecuentemente en forma de geles y cremas que se aplican por la noche sobre la piel del rostro, el cuello y el escote. El complemento ideal es una crema o suero humectante y un protector solar durante el día. Algunas alteraciones de la piel no se corrigen con cremas, pero pueden revertirse con tratamientos específicos.

La luz pulsada intensa es una de las tecnologías más difundidas y utilizadas en el tratamiento del fotoenvejecimiento, ya que permite eliminar las manchas de color marrón al mismo tiempo que corrige la coloración roja y mejora la textura de la piel. Las pieles más dañadas se benefician de tratamientos más agresivos como la terapia fotodinámica y los láseres de dióxido de carbono o erbium fraccionados. Estos tratamientos permiten realizar una remodelación de las capas superficial y media de la piel, mejorando la pigmentación (manchas), la textura (arrugas finas) y la elasticidad (flacidez). Otros tratamientos actuales incluyen el plasma rico en plaquetas, la mesoterapia con nutrientes específicos y antioxidantes y la radiofrecuencia.

La combinación de tratamientos es clave para lograr resultados estéticos eficaces y naturales en el tratamiento del fotoenvejecimiento.

Consejos para combatir el fotoenvejecimiento:

  • Evitar la exposición directa de la piel al sol
  • Usar protector solar con FPS>30 en forma diaria
  • Establecer metas de mejoría
  • Usar cremas con componentes activos apropiados a cada época del año
  • Realizar tratamiento seleccionados para el tipo de piel y nivel de daño solar
  • Combinar la tecnología láser con la toxina botulínica y el ácido hialurónico para optimizar los resultados

Dr. Pablo Gonzalez
CRM: M.N. 95.344
País: Argentina