Pensamiento positivo

De hecho, no todos los días uno se levanta con buen humor y buenos pensamientos. Puede ser debido a la noche sin dormir o a alguno problema que no pudimos resolverlo. Pero quedarse deprimido no resuelve las dificultades de la vida. Así que el optimismo es la palabra clave para luchar contra los malos augurios. Según la psicóloga Flavia Lucía Ismael Penteado, el optimismo es un estado de ánimo y no sólo una forma de pensar.

“Cuando una persona tiende a vivir de modo más pesimista, es necesario una monitorización terapéutica para saber cómo uno puede revisar algunas situaciones que estaban sin resolver por falta de recursos internos en dicho momento”, relata la profesional. Ella cuenta que de esa manera, se crean las condiciones para centrarse en las soluciones y no en los problemas, por lo que la persona se sienta llena de fuerza y sabiduría para vivir plenamente.

Y si el tema es evitar problemas, el optimismo ayuda en todos los sentidos, pues que ayuda a mantener la alegría, la esperanza y la confianza. “La presencia de estos sentimientos determinan la producción de sustancias que son protectoras de nuestro sistema inmunológico, por ello la salud también se beneficia”, dice la psicóloga Claudia Souza. La profesional afirma que los pensamientos positivos también evitan los problemas de integración y adaptación social, y que la persona optimista cree en el presente y en el futuro de forma general y es esta fe que la lleva a actuar y posicionarse de una forma más favorable hacia a las realizaciones. Por otra parte, la persona está abierta a nuevos contactos y nuevas oportunidades, que por lo general termina produciendo resultados más satisfactorios para ella misma.

Genética
¿Pero por qué algunas personas ven la vida con ligereza, mientras que otras piensan que siempre algo malo va a pasar? La experta Flavia explica que no se trata de un problema de DNA, pero un campo morfogenético, es decir, heredado y aprendido de la manera que la familia transmite la educación. “Este modo de vivir se transmite de generación en generación, por lo que es importante enfocarse en lo positivo. Hay familias que no valoran la queja, pero sí la forma inteligente de hacer frente a los problemas por el desarrollo de habilidades emocionales, lo que es muy bueno “, relata Flavia.

Salud y longevidad
La forma como pensamos y vivimos los eventos de la vida es uno de los factores determinantes de la salud y la longevidad. Flavia explica que las enfermedades son el resultado de una energía almacenada de frustración, ira, angustia, ansiedad, miedos y dolores que pueden afectar a algunas partes de nuestro cuerpo. Pero Claudia advierte: “los factores genéticos y ambientales son otros temas clave que cooperan para el resultado final de la ecuación de la vida”, dice.

Para no desanimarse
Siga algunas sugerencias para mantener el optimismo en la vida:

  • En los momentos más delicados, cuente con amigos para sentirse acogido;
  • Cree y alimente un álbum de memorias positivas y lo revise en las situaciones complicadas;
  • Seleccione voluntariamente el tipo de pensamiento e idea que llenan la mente y rechace intencionalmente a aquellas que son desfavorables;
  • Priorice: es decir, ocúpese solamente de lo que es verdaderamente importante e impostergable durante los momentos de dificultades;
  • Realice regularmente alguna actividad física (cualquier una que le traiga bienestar), pero que sea verdaderamente agradable generando sensación de realización y crecimiento;
  • Tenga sabiduría y serenidad para hacer frente a los hechos inflexibles de la vida dejándolos fluir en su curso, ritmo y ciclo naturales.

Créditos
Cláudia Sousa
www.psicologiacpss.com.br
Flavia Lucia Ismael Penteado
www.flaviapenteado.com.br